Para estar bien conmigo misma necesito..

lunes, marzo 28, 2005

narrando: ghata

Conocí por internet a unos chicos de Galicia que me explicaron cómo era la situación lingüística allí. Desde entonces tengo ganas de aprender gallego. De hecho empecé. Pero lo tuve que dejar porque me puse a estudiar para los examenes.
En algunas zonas de Galicia se dan dos fenómenos curiosos (al menos a mi me lo parecen): el seseo y la gheada. El primero es bastante conocido. El segundo consiste en ensordecer las velares sonoras. Un ejemplo, en vez de pronunciar "gato" y "agua" dicen [jato] y [ajua]. Por lo visto esta pronunciación se suele asociar al ámbito rural, que es donde se mantiene más vivo el gallego. Mientras que en la ciudad se habla más, por no decir solo, el español.
A lo que iba, en aquella época (cuando les conocí) mi apodo era algo parecido a "gata", así que adopté la gheada y me quedé como ghata.

posible tema para el próximo día: operasión champú

sábado, marzo 19, 2005

reorientar el blog

He quitado la foto. Era solo una prueba.

relacionarme con la gente (aviso: post aburrido)

Desde que sé que pueden leerme, me siento obligada a avisar..

Lo de relacionarme con la gente.. prometo que lo he intentado. Pero poco.. Hay una idea que me parece cada vez más evidente, hoy me la encontre escrita: "Puedes ser lo que tu quieras, el único obstáculo eres tu mismo". Bueno, se le pueden poner todas las pegas que se quiera a la frase, pero hay casos en que ocurre. Siguiendo con el tema del post.. Cuando voy a hablar con alguien creo que le voy a caer mal. Y claro, mal comienzo. Jamás he tenido problemas de pronunciación, pero desde que perdí la seguridad en mi misma, alguna vez me he visto tartamudear levemente. He conseguido que esto no vuelva a pasar, solo tengo que pensar "ahora hablo yo" y estar tranquila. Hay veces en que me ahogo en un vaso de agua, pero solo me doy cuenta cuando consigo respirar de nuevo. Espero salir de aquí pronto, volver la vista atrás y decir "pues tampoco era tan difícil".

Volveré sobre el tema en otra ocasión, es inevitable. Pero hablando de otra cosa, acabo de descubrir un blog tan bueno que he tenido que leer todos sus archivos del primero al último. Cuando yo sea mayor quiero escribir como este chico de ¡13 años! No parece que tuviera esa edad. Después de leerle me pasé por el blog del moteropizzero. Por fin ha publicado post nuevo. Antes de eso me pase por todos los blogs que he descubierto en los últimos tres meses.

Hoy he aprendido a poner enlaces. Tuve bastante éxito en mi blog de ya.com, pero los borré, porque no quiero saturar. Y en este los dejé pero no se ven. También aprendí a cambiar la apariencia del blog, pero lo dejé como está. Lo que no consigo es poner un reloj. También estoy aprendiendo a poner fotos, de momento pondré esta, hasta que me canse y la quite. Funciono por impulsos, a veces. Tema para el próximo post: por qué Ghata?

Gracias por la paciencia.



domingo, marzo 13, 2005

centrarme un poco

Llevo varios días, por no decir un par de meses, leyendo blogs. Envidio la capacidad que tienen algunos para expresarse. Los buenos siempre consiguen que parezca fácil lo que hacen. Pero luego me pongo, y para nada. Para empezar, nunca se qué contar. Mi vida no es tan interesante como para contarla en internet. Y además, me cuesta escribir. En realidad, como dije en uno de mis blogs, por eso empecé en esto, para obligarme a escribir.
Todo esto viene a que este fin de semana, básicamente lo que he hecho ha sido leer bitácoras. No he hecho lo que tenía que hacer. También he visto por primera vez Amelie. Ya hablare sobre ella. Ahora debo irme. buenas noches

sábado, marzo 05, 2005

narrando

Quien dice mañana, dice dentro de cinco días.

El domingo pasado fue la boda de un primo mio. Era a la una y yo me levanté a las doce convencida de que me daría tiempo. No fue así. Al final mis padres se cansaron de esperarnos y nos tuvimos que ir andando mi hermana pequeña y yo. Encima de que era tarde, llovía. Así que allí ibamos nosotras, recién peinadas y maquilladas, corriendo por la calle, a pesar de los tacones, y con el paraguas en la mano. Para colmo me acababa de alisar el pelo, que con la humedad se bufó, así que parecia que ni me había peinado.
Cuando llegamos la ceremonia estaba a punto de terminar. Allí estaba más o menos la mitad de mi familia, y de ellos solo conocía a un 50 %. Volví a reprocharme no haber hecho más por conocerles y me di cuenta de que aún no era tarde, que tenía esa oportunidad para hablar con ellos y saber como son. Aunque la verdad es que luego, en la celebración, no hablé mucho. Lo que si hice fue observar. Vi a mis padres riéndose todo el tiempo. Vi a mi hermana mediana hablándome. También vi a mi hermana pequeña muy lejos de mi, alejándose cada vez más: se sintió sola cuando la mediana se fue y yo me desviví porque se sintiera acompañada. No se si lo conseguí.
Cuanto mayor soy, más aprecio esas reuniones familiares. Cada vez que estoy en una me digo a mi misma que es algo irrepetible y que tengo que aprovecharla. En el último año me he esforzado más en conocer a "mis amigos de internet" que a la gente que me rodea. Pero ese es otro tema.